BANDERAS BLANCAS, FLORES Y DISFRACES.- Miles de banderas blancas portaban los manifestantes ecologistas e indigenistas al llegar a La Paz, para fortalecer su imagen de movilización pacífica. De este modo, también, recordaban en forma indirecta la represión policial de setiembre. A la entrada a la ciudad, fueron recibidos por un centenar de alumnos de escuela primaria, disfrazados de animales y flores de la región selvática del sur de Bolivia.

Con hondas, arcos y flechas.- Muchos de los miembros de las comunidades originarias del centro del país (llamadas tierras bajas), lucían sus elementos de trabajo de la tierra del lugar y las armas con las cuales cazan en la reserva natural amenazada con la construcción de una ruta: hondas, arcos y flechas y hasta látigos.

UNA CANCIÓN DE VÍCTOR HEREDIA.- "Coraje", la canción del argentino Víctor Heredia, es considerada el himno de la marcha. El tema fue versionado por el músico boliviano Luis Rico, quien mantuvo la música y el estribillo, pero le cambió el resto de la letra para adecuarla al conflicto ambiental del Parque Nacional Isiboro Sécure.

EL BEBÉ DE LA MARCHA.-
Ayer nació el primer bebé de una marchista. María Regina Nujo caminó con un embarazo avanzado desde el inicio de la movilización, pero no podrá concluirla, porque tanto ella como su hijo están internados en un hospital paceño, en buen estado de salud.

APOYO DE UN SACERDOTE.-
"Vengan a mí todos los que están cansados y agobiados, que yo los aliviaré". Esta mención del Evangelio de San Mateo, citando una frase de Jesús, fue la utilizada por monseñor Jesús Juárez al visitar a la columna de manifestantes, antes de que inicien el último tramo de caminata en la capital. El prelado recordó que él siempre toma contacto con las marchas indígenas e instó al Gobierno a que abra un canal de diálogo para superar esta crisis.

Beneficio para los vendedores.-
La larga espera de la columna (estaba prevista su llegada para las 12) fue beneficiosa para los vendedores de helados, que ofrecen sabores extraños para los tucumanos, como papaya y canela. Se vendieron gorros y paraguas para protegerse del sol y banderas con los colores bolivianos. Recién a las 2,23, las campanas de la catedral comenzaron a repicar. Era el anuncio de la llegada.

APOYO LEGISLATIVO.- "Aplaudo a los marchistas. Distribuyo pañuelos blancos, señal de esperanza y de pujanza. No va a haber más avasallamiento del pueblo, queremos democracia para todos", dijo Carmen Rosa Durán, una diputada.